Poseyendo nuestra herencia

//Pr. Eliud Cervantes\\

A medida que escuchamos más y más acerca de las personas que están sufriendo o han perdido sus trabajos, debemos mantenernos firmes en la promesa de la Palabra de Dios y ella nos dice que nosotros no somos de este mundo:

No ruego que los quites del mundo, sino que los guardes del mal. No son del mundo, como tampoco yo soy del mundo” (Juan 17:15-16) 

Debemos saber que Dios está obrando de manera sobrenatural trayendo provisión, sanidad y protección en medio de esta pandemia. Por eso te animo a compartir esos testimonios con tus hermanos de la iglesia, familia y amigos. Cuando las personas vean cómo Dios proveyó y te protegió, sabrán que pueden esperar que Él puede hacer lo mismo por ellos y sus seres queridos.

A medida que nos inundan los informes negativos en las noticias sobre la pandemia, recuerda que necesitamos ser lavados por el agua de la Palabra, porque la fe viene por el oír:

Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios” (Romanos 10:17)

Cree que Dios está trabajando poderosamente detrás de escena para que poseas tu herencia 

En todo lo que está sucediendo en el mundo, Dios se está moviendo poderosamente detrás de escena en favor de Su Iglesia en medio de esta pandemia. El diablo está apenas tratando de usar esta pandemia para detener lo que Dios ya está haciendo. Necesitamos enfocarnos en lo que Dios está haciendo y no en lo que está haciendo el diablo.

A veces parece más fácil ver lo qué está haciendo el diablo porque sus tácticas son obvias, visibles y tangibles. Están en el reino de los 5 sentidos. Pero caminamos por fe y no por vista. Los caminos de Dios son caminos de fe y debemos inclinarnos para descubrir lo que Dios está haciendo en el Espíritu en este tiempo. Hay varios ejemplos de Dios trabajando detrás de escena en favor de su pueblo:

El nacimiento de Jesús: Cuando Jesús nació, la gente no sabía que Dios había enviado a su Hijo a la tierra. Los ángeles solo lo revelaron a unos pocos pastores. La gente (en ese momento) solo sabía que el rey Herodes había ordenado que mataran a todos los bebés menores de 2 años. Las acciones del rey Herodes mostraron que el diablo estaba poniéndose al día. El diablo tenía miedo porque sabía que Dios había enviado al Salvador que salvaría a este mundo caído.

El nacimiento de Moisés: Cuando nació Moisés, lo único que la gente vio fue que Faraón había ordenado a todos los bebés hebreos que fueran arrojados al río Nilo. No sabían que el libertador había nacido. El diablo no es omnisciente u omnipotente como Dios. Todo lo que puede hacer es tratar de frustrar los planes de Dios, los planes que Dios ya ha puesto en marcha en el espíritu.

Si no puedes descifrar lo que Dios está haciendo en tu vida, observa las áreas en las que el diablo te está atacando y sabrás que el Señor está haciendo lo contrario. 

Por ejemplo, si tu salud está siendo atacada, sabrás que Dios ha liberado una mayor salud y un nuevo nivel de integridad en tu vida. Dios está renovando tu juventud como las águilas. Si tu trabajo o tus finanzas se ven afectados, verás la manifestación de su provisión. Pero no solo necesitamos seguir lo que el diablo está haciendo para descubrir lo que Dios está haciendo. Podemos saber lo que Dios está haciendo porque somos personas del espíritu y tenemos el Espíritu Santo en nosotros.

Por eso, en lugar de centrarnos en la pandemia, veamos el avivamiento que tenemos entre manos, la gran cosecha que se viene. Apesar de las circunstancias, enfoquemonos en poseer nuestra herencia, aquello que Dios nos ha prometido.

Como hijos de Dios, no debemos simplemente esperar que el virus termine por medios naturales. No confiemos simplemente en algo como una vacuna, sino como creyentes, podemos pedirle al Señor que ponga fin a este virus. Pero, cada vez que oremos, ten presente la cruz de Jesucristo ante el Padre. La cruz de Cristo es la respuesta.

En la cruz, Jesús soportó todas las enfermedades y dolores (Is 53:4–5), incluido este virus. Es interesante que el dolor que sufrió Jesús camino a la cruz no es el cumplimiento de ninguno de los tipos en las cuatro ofrendas bajo la Ley. Esa tortura que sufrió era un extra, para que sepas que por sus llagas, estás curado ¡Aleluya!

El secreto de Caleb para poseer su herencia 

Tomó, pues, Josué toda la tierra, conforme a todo lo que Jehová había dicho a Moisés; y la entregó Josué a los israelitas por herencia conforme a su distribución según sus tribus; y la tierra descansó de la guerra” (Josué 11:23)

Josué conquistó toda la tierra y no había constancia de que él conquistara más tierras después de esto, pero murió sin poseer la tierra.

Siendo Josué ya viejo, entrado en años, Jehová le dijo: Tú eres ya viejo, de edad avanzada, y queda aún mucha tierra por poseer” (Josué 13:1) 

Josué murió a los 110 años. Cuando Dios le dijo esto, Josué ya tenía más de 90 años. Una cosa es hacer la guerra y otra es poseer una tierra. Debes poseer lo que has conquistado. Disfruta de tus posesiones: ¡es tuyo! Esaú fue rechazado porque no atesoraba su herencia.

¿Cuántos de ustedes compran CDs de prédicas y libros cristianos y no los escuchan ni los leen? Pues solo comprar no es poseer, debemos escuchar o leer respectivamente.

“Y los hijos de Judá vinieron a Josué en Gilgal; y Caleb, hijo de Jefone cenezeo, le dijo: Tú sabes lo que Jehová dijo a Moisés, varón de Dios, en Cades-barnea, tocante a mí y a ti. Yo era de edad de cuarenta años cuando Moisés siervo de Jehová me envió de Cades-barnea a reconocer la tierra; y yo le traje noticias como lo sentía en mi corazón.  Y mis hermanos, los que habían subido conmigo, hicieron desfallecer el corazón del pueblo; pero yo cumplí siguiendo a Jehová mi Dios. Entonces Moisés juró diciendo: Ciertamente la tierra que holló tu pie será para ti, y para tus hijos en herencia perpetua, por cuanto cumpliste siguiendo a Jehová mi Dios.  Ahora bien, Jehová me ha hecho vivir, como él dijo, estos cuarenta y cinco años, desde el tiempo que Jehová habló estas palabras a Moisés, cuando Israel andaba por el desierto; y ahora, he aquí, hoy soy de edad de ochenta y cinco años. Todavía estoy tan fuerte como el día que Moisés me envió; cual era mi fuerza entonces, tal es ahora mi fuerza para la guerra, y para salir y para entrar. Dame, pues, ahora este monte, del cual habló Jehová aquel día; porque tú oíste en aquel día que los anaceos están allí, y que hay ciudades grandes y fortificadas. Quizá Jehová estará conmigo, y los echaré, como Jehová ha dicho. Josué entonces le bendijo, y dio a Caleb hijo de Jefone a Hebrón por heredad” (Josué 14:6-13) 

La Biblia nos muestra que solo Josué y Caleb trajeron un buen informe de la tierra prometida después de espiarla. Declararon que era buena tierra, pero Josué siempre peleaba y peleaba y estaba estresado, es por eso que envejeció, pero no fue asi con Caleb.

Las primeras palabras de Caleb a Josué en el pasaje fueron: Tú sabes lo que Jehová dijo a Moisés, varón de Dios, en Cades-barnea, tocante a mí y a ti”

Muchos creyentes no saben lo que dice la palabra de Dios acerca de ellos. Caleb tenía cuarenta años cuando trajo la palabra tal como estaba en su corazón: Caleb atesoraba las palabras de Dios en su corazón. La herencia estaba en Caleb (su corazón), mucho antes de que Caleb estuviera en su herencia. Observa lo que dice la palabra de Dios sobre tú vida, no por lo que las otras personas dicen de ti.

La historia de Caleb no se trata tanto de conquistar la tierra sino de poseerla. Se trata de herencia. Cuando Caleb escuchó las palabras de Moisés sobre su herencia, dejó de envejecer: creía que viviría mucho tiempo para poseer su herencia. La fuerza física de Caleb era exactamente la misma a los 85 años que cuando tenía 40. Caleb sabía que Dios siempre estaba con él.

Domina el Libro (Biblia) para poseer tu herencia 

Y dijo Caleb:  Al que atacare a Quiriat-sefer, y la tomare, yo le daré mi hija Acsa por mujer. Y la tomó Otoniel, hijo de Cenaz hermano de Caleb; y él le dio su hija Acsa por mujer” (Josué 15:16-17) 

El antiguo nombre de Hebrón era Quiriat-Arba. Quiriat-Sepher significa “ciudad del libro”. Es decir, cuando dominamos el libro (la Biblia) es que poseemos nuestra herencia. Estos días necesitamos llenarnos y tener revelación de las promesas del Señor en su Palabra. Es ahí que poseeremos la herencia.

Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo” (Efesios 1:3) 

Ya hemos sido bendecidos con todo tipo de bendición espiritual en Cristo ¡Aleluya!

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