Predicando a tiempo y fuera de tiempo

//Pr. Eliud Cervantes\\

“Y Saulo consentía en su muerte. En aquel día hubo una gran persecución contra la iglesia que estaba en Jerusalén; y todos fueron esparcidos por las tierras de Judea y de Samaria, salvo los apóstoles” (Hechos 8:1)

“Pero los que fueron esparcidos iban por todas partes anunciando el evangelio” (Hechos 8:4)

Los primeros discípulos experimentaron también un tiempo difícil, de persecución. Debemos entender que el verdadero ataque (persecución, pandemias) es contra la iglesia y no solamente contra las personas. El enemigo al final lo que quiere destruir es la iglesia, a quienes quiere callar es a los hijos de Dios, pero en tiempos como este, el Señor nos llevará a nuevos lugares, nuevas dimensiones; pero para eso necesitamos responder al llamado del Señor. Y nosotros, los radicales libres, queremos ser parte de lo que Dios está haciendo en este tiempo. Debemos ser jóvenes osados y llenos de fe.

Pablo, en este pasaje, estaba dejando una carta a su discípulo, un joven radical llamado Timoteo:

“Te encarezco delante de Dios y del Señor Jesucristo, que juzgará a los vivos y a los muertos en su manifestación y en su reino, que prediques la palabra; que instes a tiempo y fuera de tiempo; redarguye, reprende, exhorta con toda paciencia y doctrina. Porque vendrá tiempo cuando no sufrirán la sana doctrina, sino que teniendo comezón de oír, se amontonarán maestros conforme a sus propias concupiscencias, y apartarán de la verdad el oído y se volverán a las fábulas. Pero tú sé sobrio en todo, soporta las aflicciones, haz obra de evangelista, cumple tu ministerio” (2 Timoteo 4:1-5)

 Aquí está un desafío para un joven Radical Libre y ese desafío Pablo lo hace delante de Dios y del Señor Jesucristo. El desafío es predicar la Palabra. Pero también, en este texto, Dios nos está dando un respaldo, Él está por encima de todo, Él es quien juzgará a todos y Él está también por manifestar su reino y donde el reino de Dios llega nada permanece igual, todo cambia, las vidas son transformadas, las tinieblas desaparecen.

Por eso, en estos días, Dios nos está llamando para una actitud osada, quiere llevarnos a un nuevo nivel, Dios quiere entregarnos las naciones. Estamos viviendo días donde el Evangelio necesita ser predicado. Pablo dice que tenemos que ser rápidos, tener la urgencia que hay en el corazón de Dios. ¿Por qué? Porque los días están contados, llegarán días donde no querrán más escuchar la sana doctrina. Estarán debajo de espíritus engañadores.

“Me es necesario hacer las obras del que me envió, entre tanto que el día dura; la noche viene, cuando nadie puede trabajar” (Juan 9:4) 

La noche está llegando. Este es el último momento. Es tiempo de anunciar el evangelio de la gracia de Dios. Él no vendrá hasta que el Evangelio sea anunciado en todo lugar. Hoy en día nos podemos levantar y anunciar por todos los medios disponibles. La palabra de Dios nos llama a la osadía, sea a tiempo o fuera de tiempo, abre tu boca. Habla del Evangelio en tu casa, centro de estudio, cumpleaños, etc., porque el Evangelio es poder de Dios, destruye las obras del diablo.

Es interesante ver qué la diferencia de los jóvenes de hoy en día con los del pasado es que son osados, tanto para Dios como también para el diablo (pecado). Ahora hay mucho más libertinaje. Pero Dios también está levantando su ejército de jóvenes que van a vivir su vida con osadía para el Señor.

En estos días, el diablo ha querido colocar la máscara en nuestra boca para callarnos, pero no puede callar nuestra voz. Este es el tiempo de predicar el evangelio a tiempo y fuera de tiempo; porque llegará el momento donde ya no podremos hacerlo. Dios está levantando ese tipo de jóvenes, que serán arrebatados, vencedores. Y todo eso lo haremos en la dependencia del Señor, para honra y gloria de Dios.

Cuando el diablo hace algo (pandemias, resistencia), Dios ya ha hecho algo más poderoso. Lo que está pasando y vemos es apenas una manifestación de la realidad espiritual.

Viviendo como un sacrificio para el Señor 

Pablo antes de partir, le está diciendo que él viva con osadía como él vivió.

“Porque yo ya estoy para ser sacrificado, y el tiempo de mi partida está cercano” (2 Timoteo 4:6) 

Pablo aquí le dice los motivos por el cual él le está desafiando:

“Yo, por mi parte, ya estoy a punto de ser ofrecido como un sacrificio, y el tiempo de mi partida ha llegado. He peleado la buena batalla, he terminado la carrera, me he mantenido en la fe. Por lo demás me espera la corona de justicia que el Señor, el juez justo, me otorgará en aquel día; y no sólo a mí, sino también a todos los que con amor hayan esperado su venida” (2 Timoteo 4:6 NVI)

 La vida de Pablo era una ofrenda para Dios. La corona es por responder a su llamado. Él tenía un motivo: la corona, el premio, el galardón, la eternidad. Él tenía una visión de la eternidad. Debemos entender que nuestra vida no se remite solo a la tierra. Coloquemos el reino de Dios en primer lugar y todo lo demás será añadido. Hay muchos grupos que se reúnen para hablar de muchas cosas, pero Dios está levantando jóvenes con un llamado, que dicen que su vida es como una ofrenda, un sacrificio para Dios.

No pierdas la corona, el premio. Es un día de tomar conciencia y dar nuestra vida como una ofrenda agradable a Dios. Es interesante ver que de los hombres descritos en Hebreos 11 la mayoría eran jóvenes, hombres del Antiguo Testamento.

“Y todos éstos, aunque alcanzaron buen testimonio mediante la fe, no recibieron lo prometido; proveyendo Dios alguna cosa mejor para nosotros, para que no fuesen ellos perfeccionados aparte de nosotros” (Hebreos 11:39-40) 

Esta lista no terminó, Dios ha reservado ese espacio también para nosotros, los Radicales Libres, para que tu nombre sea añadido. Por eso coloquemos nuestras vidas como una ofrenda en el altar para Dios. Hay una gran cosecha que está esperando por obreros dispuesto ¡Contamos contigo Radical Libre!

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