¿QUE, QUIEN ES TU SEGURIDAD?

//Pra. Yadira Romero\\

Ya pasaron 5 días del inicio de nuestra semana de la mujer, y hoy llegamos al último día de esta maravillosa semana.

Y algo que note en estos días en los LIVES y palabras compartidos y algo que Dios fue hablando conmigo es la siguiente pregunta ¿Cuál es tu seguridad? o ¿quién es tu seguridad?

Creo que esta circunstancias por la cual estamos pasando ha venido a revelar cuál era, cual es, y en quien esta nuestra seguridad.

Y esta noche quiero hacerte esta misma pregunta ¿Cuál es tu seguridad?

La respuesta que des, definirá el cómo enfrentes cada circunstancia difícil en tu vida, la respuesta que des definirá la confianza que pongas en aquello que es tu seguridad.

Y ¿QUE ES SEGURIDAD?

El diccionario dice que seguridad es la sensación de total confianza que se tiene en algo o en alguien.

Seguridad es algo que normalmente el ser humano busca, por ejemplo tener un trabajo es algo que nos brinda seguridad, tener salud también, tener una casa, ahorros, son cosas que nos dan seguridad.

Pero este tiempo, esta pandemia vino a revelar cuál es o quién es la verdadera seguridad, nuestra seguridad. Y creo que muchos hemos podido comprobar que nuestra verdadera seguridad no está en posesiones, ahorros, casas, cosas materiales, sino en nuestro Señor Jesús. Es en Él que encontramos la seguridad que buscamos, que necesitamos.

Jesús calma la tempestad 

Mat 8:23  Y entrando él en la barca, sus discípulos le siguieron.

Mat 8:24  Y he aquí que se levantó en el mar una tempestad tan grande que las olas cubrían la barca; pero él dormía.

Mat 8:25  Y vinieron sus discípulos y le despertaron, diciendo: ¡Señor, sálvanos, que perecemos!

Mat 8:26  El les dijo: ¿Por qué teméis, hombres de poca fe? Entonces, levantándose, reprendió a los vientos y al mar; y se hizo grande bonanza.

Mat 8:27  Y los hombres se maravillaron, diciendo: ¿Qué hombre es éste, que aun los vientos y el mar le obedecen?

Jesús calma la tempestad

(Mr 4:35- 41)

Mar 4:35  Aquel día, cuando llegó la noche, les dijo: Pasemos al otro lado.

Mar 4:36  Y despidiendo a la multitud, le tomaron como estaba, en la barca; y había también con él otras barcas.

Mar 4:37  Pero se levantó una gran tempestad de viento, y echaba las olas en la barca, de tal manera que ya se anegaba.

Mar 4:38  Y él estaba en la popa, durmiendo sobre un cabezal; y le despertaron, y le dijeron: Maestro, ¿no tienes cuidado que perecemos?

Mar 4:39  Y levantándose, reprendió al viento, y dijo al mar: Calla, enmudece. Y cesó el viento, y se hizo grande bonanza.

Mar 4:40  Y les dijo: ¿Por qué estáis así amedrentados? ¿Cómo no tenéis fe?

Mar 4:41  Entonces temieron con gran temor, y se decían el uno al otro: ¿Quién es éste, que aun el viento y el mar le obedecen?

En esta porción de la palabra quiero parar en algunos puntos:

Mar 4:35  Aquel día, cuando llegó la noche, les dijo: Pasemos al otro lado.

La Biblia dice que este hecho se había dado cuando había llegado la noche, en la noche vivimos un ambiente oscuro donde difícilmente podemos ver algo o simplemente no vemos nada y esto me recuerda a un discípulo de Jesús, Pedro, que tuvo una experiencia realmente sorprendente de noche. En el libro de:

Mat 14:22  En seguida Jesús hizo a sus discípulos entrar en la barca e ir delante de él a la otra ribera, entre tanto que él despedía a la multitud.

Mat 14:23  Despedida la multitud, subió al monte a orar aparte; y cuando llegó la noche, estaba allí solo.

Mat 14:24  Y ya la barca estaba en medio del mar, azotada por las olas; porque el viento era contrario.

Mat 14:25  Mas a la cuarta vigilia de la noche, Jesús vino a ellos andando sobre el mar.

Mat 14:26  Y los discípulos, viéndole andar sobre el mar, se turbaron, diciendo: ¡Un fantasma! Y dieron voces de miedo.

Mat 14:27  Pero en seguida Jesús les habló, diciendo: ¡Tened ánimo; yo soy, no temáis!

Mat 14:28  Entonces le respondió Pedro, y dijo: Señor, si eres tú, manda que yo vaya a ti sobre las aguas.

Es interesante ver como reaccionaron los discípulos frente a esa situación, cuando Jesús se acercaba a ellos andando sobre las aguas, en medio de la noche donde no se puede ver claramente, donde el viento soplaba y las olas azotaban la barca, lo primero que ellos dijeron no fue Jesús vino ahora está con nosotros, sino fue UN FANTASMA.

Aquellos hombres que vieron grandes milagros y que anduvieron con Jesús no pudieron distinguir quien realmente era el que se acercaba. Es que de noche no es fácil distinguir quien está acercándose. La oscuridad no deja ver la luz que se esta acercando, tal vez esa luz es aparentemente pequeña; pero una luz por mas pequeña que sea rompe la oscuridad.

Esta noche quiero que nuestros ojos sean abiertos a ver esa luz que se está acercando, puede ser pequeña pero créeme esa luz romperá toda oscuridad.

Este tiempo estamos viviendo situaciones oscuras donde aparentemente no hay solución o simplemente parece que las cosas solo empeoran. Como nación, mundo o personas particulares tal vez estamos en el momento más oscuro de  nuestras vidas donde no vemos solución ni salida, donde parece que todo se complica; así como los discípulos parece que nuestra barca se hundirá, y que no estamos seguros.

Que estamos solos y sin salida, es en estas circunstancias es donde es probada nuestra confianza, seguridad.

La autoridad de Jesús frente a las circunstancias

Mar 4:39  Y levantándose, reprendió al viento, y dijo al mar: Calla, enmudece. Y cesó el viento, y se hizo grande bonanza.

Mar 4:40  Y les dijo: ¿Por qué estáis así amedrentados? ¿Cómo no tenéis fe?

Mar 4:41  Entonces temieron con gran temor, y se decían el uno al otro: ¿Quién es éste, que aun el viento y el mar le obedecen?

Otro punto importante que vemos en este pasaje, tiene que ver con la autoridad de Jesús delante de las circunstancias.

El viento y el mar nos hablan de circunstancias que todo hombre va enfrentar mientras esté aquí en esta tierra. El propio Señor Jesús dijo que en este mundo tendríamos aflicciones. Pero es importante saber que delante de esa situación, Jesús usó su autoridad. ¿De qué manera? A través de sus palabras.

Y vemos que esas palabras fueron más que suficientes para parar el viento y el mar. Y esas armas no solo estuvieron en ese momento en la boca de Jesús, sino que ahora también están en nosotros cuando el Señor volvió al cielo dijo que tendríamos poder y el poder de esas palabras ahora están en nuestras bocas.

“Pero teniendo el mismo espíritu de fe, conforme a lo que está escrito: Creí, por lo cual hablé, nosotros también creemos, por lo cual también hablamos.” 2Co 4:13

Entonces es importante tener claro esa autoridad que tenemos en Cristo Jesús.

Y para concluir mi deseo es que esta noche podamos salir con la confianza de que el Señor es nuestra seguridad de que en el estamos seguros, guardados y aunque estemos en medio de la noche habrá una luz que es capaz de romper con la oscuridad más grande.

Quisiera que juntos podamos declarar parte del Salmos 91:

El que habita al abrigo del Altísimo

Morará bajo la sombra del Omnipotente.

Diré yo a Jehová: Esperanza mía, y castillo mío;

Mi Dios, en quien confiaré.

El te librará del lazo del cazador,

De la peste destructora.

Con sus plumas te cubrirá,

Y debajo de sus alas estarás seguro;

Escudo y adarga es su verdad.

No temerás el terror nocturno,

Ni saeta que vuele de día.

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