Señales de quienes ven la gracia (Parte II)

//Pr. Luis A. Núñez\\

“Pues la ley por medio de Moisés fue dada, pero la gracia y la verdad vinieron por medio de Jesucristo” (Juan 1:17)

  1. Perdona a los otros (Mateo 18:23-35)

“Por lo cual el reino de los cielos es semejante a un rey que quiso hacer cuentas con sus siervos.

 Y comenzando a hacer cuentas, le fue presentado uno que le debía diez mil talentos. A éste, como no pudo pagar, ordenó su señor venderle, y a su mujer e hijos, y todo lo que tenía, para que se le pagase la deuda. Entonces aquel siervo, postrado, le suplicaba, diciendo: Señor, ten paciencia conmigo, y yo te lo pagaré todo. El señor de aquel siervo, movido a misericordia, le soltó y le perdonó la deuda. Pero saliendo aquel siervo, halló a uno de sus consiervos, que le debía cien denarios; y asiendo de él, le ahogaba, diciendo: Págame lo que me debes. Entonces su consiervo, postrándose a sus pies, le rogaba diciendo: Ten paciencia conmigo, y yo te lo pagaré todo. Mas él no quiso, sino fue y le echó en la cárcel, hasta que pagase la deuda. Viendo sus consiervos lo que pasaba, se entristecieron mucho, y fueron y refirieron a su señor todo lo que había pasado. Entonces, llamándole su señor, le dijo: Siervo malvado, toda aquella deuda te perdoné, porque me rogaste. ¿No debías tú también tener misericordia de tu consiervo, como yo tuve misericordia de ti? Entonces su señor, enojado, le entregó a los verdugos, hasta que pagase todo lo que le debía. Así también mi Padre celestial hará con vosotros si no perdonáis de todo corazón cada uno a su hermano sus ofensas” (Mateo 18:23-35)

Si leemos el verso 33 veremos la exhortación del Señor, indicando que este siervo no tuvo entendimiento de la misericordia, es decir, no perdonó porque no tubo revelacion de la gracia del perdón. A pesar que él mismo había sido perdonado, no fue capaz de perdonar a su consiervo. Una señal de quién vio la gracia es que no actúa con resentimiento ¿Será que por eso que Jesús dijo “a quien no perdona no se le será perdonado sus pecados? esto es muy serio. Solo quien vio la gracia es llevado a perdonar, esto sucede porque él mismo entiende que no merecía nada y aún así el Señor lo perdonó, entonces ¿Cómo no perdonar a otro si yo mismo fui perdonado? Una iglesia que experimenta la gracia es una iglesia que experimenta buenas relaciones.

  1. Arrepentimiento y generosidad (Lucas 19:1-10)

“Habiendo entrado Jesús en Jericó, iba pasando por la ciudad.

19:2 Y sucedió que un varón llamado Zaqueo, que era jefe de los publicanos, y rico,

19:3 procuraba ver quién era Jesús; pero no podía a causa de la multitud, pues era pequeño de estatura.

19:4 Y corriendo delante, subió a un árbol sicómoro para verle; porque había de pasar por allí.

19:5 Cuando Jesús llegó a aquel lugar, mirando hacia arriba, le vio, y le dijo: Zaqueo, date prisa, desciende, porque hoy es necesario que pose yo en tu casa.

19:6 Entonces él descendió aprisa, y le recibió gozoso.

19:7 Al ver esto, todos murmuraban, diciendo que había entrado a posar con un hombre pecador.

19:8 Entonces Zaqueo, puesto en pie, dijo al Señor: He aquí, Señor, la mitad de mis bienes doy a los pobres; y si en algo he defraudado a alguno, se lo devuelvo cuadruplicado.

19:9 Jesús le dijo: Hoy ha venido la salvación a esta casa; por cuanto él también es hijo de Abraham.

19:10 Porque el Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido.

En el caso de Zaqueo, él fue llevado al arrepentimiento y la generosidad. La Biblia dice que cuando vio a Jesús se trepó a un sicómoro, esta es una higuera que no produce higos buenos. Higuera siempre apunta para la justicia propia y Jesús al ver a Zaqueo le pidió que descienda de ella. Después de su encuentro con Jesús, Zaqueo devolvió todo y más porque vio la gracia. En la iglesia primitiva la avaricia era terrible, tanto así que, más adelante en la iglesia tradicional y religiosa, la avaricia estuvo considerada como percado capital. Solo cuando hay revelación de la Palabra del evangelio, cuando hay revelación de la Gracia hay arrepentimiento y hay generosidad.

  1. Solo ve favor en su vida (Lucas 17:11-19)

Después de que diez leprosos habían sido sanados, solo volvió a Jesús el leproso que era samaritano. Jesús vino por los judíos, ellos creían que merecían, pero este leproso sabía que por ser extranjero no merecía, reconoció que todo es la obra de Cristo. El que busca una explicación del milagro es similar a estos 9 quienes buscaron una explicación natural, la bendición no tiene explicación. Los 9 se creyeron merecedores porque eran judíos, pero el extranjero vio la gracia. Quién ve la gracia sabe que Cristo es su centro, su alegría, su confianza, solo quiere vivir para servirlo, postrarse a sus pies. Esto es decir «me dispongo ante ti». Solo los que ven la gracia se rinden, son agradecidos.

  1. Permanecen en la iglesia (Juan15)

La permanencia es una señal de quien vio la gracia, alejarse y cortar relaciones no tiene que ver con el carácter del evangelio, con el carácter del Padre.

La permanencia en la iglesia es el resultado de quienes vieron la gracia, Cristo es la Iglesia, es la manera más correcta de vivir una vida cristiana, la vida de la iglesia.

Vencedor es quien disfruta la herencia en medio de la Iglesia, no hay manera de ser vencedor si no tomas aquí, en la iglesia, posesión de la herencia.

  1. Se alegra con la salvación de las personas (Hechos 11:23)

Cuando vemos la gracia en medio de la obra de Dios, esto produce alegría y gozo, a pesar de algunos argumentos que dicen que no debemos predicar a los rastas, a los homosexuales, etc, nada nos puede quitar el gozo de compartir estas buenas noticias con todos. La Iglesia que no reconoce la gracia, solo tiene amargura y descontento, respecto a la conversión de personas, no es alegría para ellos, sino amargura.

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